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Misioneras de María
XAVERIANAS

El ritmo del tum-tum, quizá fuera de tiempo

Andrea, Nancy, Marta, Fiorella y Annapaola
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14 Agosto 2026

Nos presentamos: somos un grupo de cinco jóvenes, procedentes de las provincias de Salerno y Taranto, junto con una misionera Xaveriana, Simonetta. Aquí estamos en Cagliari, en la casa de los Misioneros Xaverianos, participando en el Campo Internacional organizado por Cáritas, con más de 100 jóvenes provenientes de América, África, Europa y Oriente Medio, de lugares como Palestina y Líbano.

Antes que ser una ciudad en el mapa, para nosotros Salerno es una “casa”: la casa que nos abrieron los Misioneros Xaverianos y las Misioneras Xaverianas, y que nos ha permitido convivir de cerca con ellos, especialmente en las distintas experiencias de convivencia. Gracias a este encuentro y a este “camino” compartido a lo largo de los años, nuestra realidad ha ido tomando forma.

Si hemos llegado hasta Cagliari, un agradecimiento especial va para sor Antonella, quien nos propuso vivir esta experiencia y que ha sido una figura importante dentro del equipo de coordinadores de nuestro camino en Salerno, en el que participan también jóvenes y adolescentes de Cava de’ Tirreni, Positano, Caserta, Taranto y Potenza. Las Misioneras Xaverianas y los Misioneros Xaverianos que nos acompañan son para todos nosotros un testimonio fundamental, porque orientan nuestros pasos y nos impulsan a vivir experiencias “en salida”, que encarnan ese espíritu de entrega y apertura que hemos respirado durante estos años. Es precisamente ese espíritu el que nos ha unido y conquistado profundamente, vinculándonos a la casa de Salerno y a cada casa donde logramos reencontrarlo o recrearlo.

TUMTUM

Nuestro grupo no es simplemente un conjunto de amigos que se encontraron por casualidad; somos un grupo arraigado en ese carisma, en ese estilo de acogida, escucha y compartir que respiramos cada vez que atravesamos aquellas puertas.

Estar vinculados a este camino significa para nosotros aprender cada día que la misión no es algo que se hace “por” los demás, sino una manera de estar en el mundo: hacer espacio al otro, creer en la belleza de la diversidad, cuidar las relaciones y mirar más allá de los límites de nuestro propio entorno.

Este Campo Internacional ha sido para nosotros la ocasión perfecta para llevar un pedacito de ese espíritu que nos anima: el deseo de involucrarnos, de escuchar historias de paz y migración, de dejarnos enriquecer por las diferentes culturas y de construir “puentes”.

Estamos felices de haber compartido estos días y de haber descubierto juntos que, aunque vengamos de lugares tan distintos, de alguna manera todos seguimos un mismo “latido” cuando hablamos de acogida y fraternidad: ese “tum-tum” de nuestro corazón, quizá “fuera de tiempo”.

TUMTAN

¡Gracias!